Metodologías ágiles
- Carmen Farelo Rodríguez
- 23 nov 2022
- 2 Min. de lectura
A pesar de que la metodología Kanban es la más conocida en cuanto a gestión ágil, existen otras metodologías que pueden resultar igualmente útiles:
TDD
Es una metodología que requiere una organización meticulosa, pero que a cambio obtiene un producto final en un tiempo muy razonable.
Se basa en escribir líneas de código para probar su comportamiento en el conjunto del programa, incluso cuando sabemos que la prueba que vamos a realizar es incompleta o dará algún tipo de fallo. Los errores que arroje el propio programa nos darán las pautas de las siguientes líneas de código que debemos implementar, y así sucesivamente hasta obtener un resultado final.

PROS
La fortaleza fundamental de esta metodología es que unifica el proceso de testeo de una aplicación con el proceso de desarrollo, lo que hace que el producto final sea un programa robusto y a prueba de fallos, a la vez que ahorra costes.
Garantiza que las pruebas se ejecutan (no sean omitidas), evitando que las aplicaciones tengan fallas la primera vez que el usuario las ejecuta o que el usuario encuentre los errores, en lugar de ser encontrados por el equipo de desarrollo.
El equipo se enfoca en la necesidad o requerimiento del cliente, agregando solamente la funcionalidad que el cliente necesita y no en diseños complejos.
CONTRAS
Es difícil de implementar en la capa de interfaz de usuario (presentación), debido a que está actividad contiene elementos que contienen a alargar el ciclo de prueba y desarrollo.
Una vez que se ha ejecutado una prueba, la base de datos puede quedar en un estado distinto al que se necesita para hacer la siguiente prueba.
SCRUM
Permite abordar proyectos complejos desarrollados en entornos dinámicos y cambiantes de un modo flexible.
Está basada en entregas parciales y regulares del producto final en base al valor que ofrecen a los clientes, por lo tanto, sirve para mejorar el trabajo colaborativo entre equipos, ya que los ayuda a aprender y organizarse en base a las experiencias, a la vez que aborda problemas e invita a reflexionar sobre los éxitos y fracasos.

PROS
Cada etapa del proceso arroja resultados parciales, por lo que no es necesario esperar al final para obtener resultados del proyecto.
Puede adaptarse a cualquier área o sector de la gestión, es decir, no es una técnica exclusiva de ninguna disciplina.
Al trabajar con iteraciones, se segmenta el objetivo a entregar lo que hace que los márgenes de error sean menores como así también, que las entregas finales se ajusten a lo que fue planificado.
CONTRAS
Es exitosa solamente cuando se trabaja con grupos pequeños.
Quienes aplican Scrum cuentan con una alta cualificación, por lo que no es una modalidad de gestión propia de grupos junior o que estén en formación.
El enfoque de Scrum no suele ser el adecuado para proyectos que requieren previsibilidad y un plan bien definido.
Creo que esta metodología sería muy eficaz aplicarla a futuros trabajos en grupo, tanto en la universidad como en el entorno laboral, ya que el funcionamiento de estos va a depender bastante del resultado final, además de los roles que cada uno se va a adjudicar. Por lo tanto, cada uno siempre tendrá que poner de su parte, pero nunca viene mal una metodología que guíe y logre un buen funcionamiento del equipo.




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